Saturday, December 02, 2006, posted by El Coleccionista at 4:30 AM
Apenas un par de días después, Guillermo había regresado a la morgue tratando de recavar información, sin resultado. El forense seguía sin revelarle el motivo de la visita de aquel otro misterioso joven y, directamente, había buscado un nombre, un dato, algo en el libro de visitas pero, para su decepción, sólo se encontraban su propia firma y las de los familiares de Javi entre los que habían registrado su visita a su amigo fallecido.


Al cabo de unos días más, mientras unos ojos ambarinos buscaban en el armario un traje oscuro, se escuchaba una lúgubre melodía que el muchacho había considerado apropiada para aquella jornada. Al tiempo que el Réquiem, de Mozart, llegaba a su fin, el muchacho terminaba de prepararse.
Volvió a considerar apropiado, al menos por respeto, no portar ninguno de los objetos que había en el armario del cuarto contiguo. Al igual que consideró y desechó la opción de ir en su coche. Demasiado ostentoso. Además, no creía que fuera a ser necesaria una huida rápida, por lo que tan sólo podría servir para que lograran identificarle a través de la matrícula.


El cielo encapotado. Silencios angustiados. Sollozos. Llantos. Palabras de consuelo. Y una voz, grave, pronunciaba unas palabras en latín. Un adiós, el último adiós. Y, de nuevo, silencio. Uno a uno, los amigos y familiares fueron despidiéndose de su amigo. El último en inclinarse y susurrar unas palabras a su amigo perdido, su hermano, fue Guillermo. Cuando terminó, alzó el rostro, cubierto de lágrimas, triste... pero una sombra junto a un árbol, a un par de decenas de metros, llamó su atención y, al encontrarse con su mirada, ambarina, su inquietud se incrementó. ¿Quién era aquel joven? ¿Qué quería? Y, sobre todo, ¿qué hacía allí, en el funeral de su amigo?
Sin dudar un instante, se despidió de Raquel expresamente y del resto de asistentes en genreal, escudándose en su pena y se encaminó hacia aquel lugar pero, al reparar en que el misterioso chico ya no estaba allí, buscó por todo el cementerio... y lo vió. Al tiempo que el ataúd de su amigo comenzaba a descender a su foso, Guillermo echaba a correr en dirección a la salida del enorme recinto, lugar hacia el que se dirigía aquel extraño ya tan habitual en su vida...


A tan sólo unos metros de distancia, unos húmedos ojos azules se sorprendían al ver a un joven, antes decaído y abatido por el entierro de su inseparable compañero, ahora corría cuanto podía, desprendiendo energía a borbotones por todos y cada uno de sus músculos. Aquello no era normal, y menos en Guille, pensó.


Lo había visto. Aquel muchacho ya se había encontrado con él un par de días atrás, en la morgue, y no cabía duda de que ahora le había reconocido. Coherentemente, no había tardado un segundo y se había encaminado a la salida. Pero le seguían. Había visto a ese chaval echar a correr tras él.
Debía despistarle, no sabía qué quería y era imposible que supiera que él había asesinado a su amigo. No podía arriesgarse a tener que matar al chico. No quería hacerlo. Aún no...
 
4 Comments:


At 4:57 AM, Blogger Gaya Earendil

El cielo encapotado. Silencios angustiados. Sollozos. Llantos. Palabras de consuelo. Y una voz, grave, pronunciaba unas palabras en latín. Un adiós, el último adiós. Y, de nuevo, silencio.

Me ha encantado ese trozo especialmente. Te está quedado muy bien, ya echa de menos que hubieras puesto una continuación jeje.

Sigue pronto.

Besos

 

At 5:44 AM, Anonymous Anonymous

Me encanta este capítulo ^^ Pero lo que no me gusta es que los capis sean tan cortos, leñe >_<
La frase que dice la tocaya es preciosa ¡¡y encima pones el requiem de Mozart!! ahora que fuera el kyrie y ya me matas, es geniaaaal

 

At 6:33 AM, Blogger Hermy

Alaaaaaaaaaaaaa! Ya te vale Talm ¬¬ Mira que dejarnos con intriga ¬¬ Sabes que te voy a matar po eso no? XD Bueno me ha gustado mucho, la frase que nombran el pato y la oca tambien me parece la mejor^^ Bueno pues sigue escribiendo y espero que el próximo capitulo no tenga intriga ¬¬
Un besazooooooooooooooooooooooooooooo

 

At 12:22 PM, Anonymous Anonymous

Por fin has puesto! Bien! Me gusta mucho la historia, la escribes bien y la trama me intriga... me gista que el chaval de los ojos ambarinos escuche tan buena música clasica. Sigue el ejemplo de su creador?

Sigue pronto! Que tienen razón las demas, que duran muy poco los capítulos y estan muy lejos en el tiempo en el que los cuelgas.

Kiss